Una parte de mi es moldeada por música. La tuve y dejé como oficio. Era cansador y el aire tiene que ser liviano para que pueda ir y venir. No voy a mentir. Me gusta estar así con ella. Escucho buscando la que me dice algo. Sé que encontré cuando la puedo repetir.

Cierto día hice una lista de canciones para acompañar cualquier cosa que estuviera haciendo, con dos condiciones: que me gusten y no me cansen. La llamé ambiente y durante un tiempo agregué, quité, hasta que me di cuenta que nunca se quedaría quieta. Más adelante quise ampliar esa lista con la idea de completar varias horas, días. Con el entusiasmo, busqué la manera de compartir con otros y durante algunas semanas experimenté programando Radio Jueves.

Revisando la carpeta ahora, terminé de ajustar las etiquetas de temas e intérpretes y nivelé los volúmenes de las -por ahora- más de 500 canciones. No creo que alguna vez pueda dar esta lista por finalizada. Todavía me falta trabajar como enlazan unas y otras: el orden de reproducción. Pero bueno, así está ahora Radio Jueves.

( Greisy escuchando atenta la programación )

 
 
 
 
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